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martes, 22 de octubre de 2013

NADA DE LO MORTAL ME ES AJENO

Tengo un dolor de oído, que no se si es propio de una infección interna, esto es endógena o exógena, es decir de dentro de mi mismidad y es que no oigo por todas partes nada más que Doctrina Parot, como si fuese una religión, como si fuese el mantra de una secta, al parecer que solo afecta al norte de este, hoy por hoy, estado español.

Al principio la trasegué con calma, rumiándola poco a poco, con el fin de conseguir su autentico “sabor”, después paso al sistema digestivo y de ahí me recorrió todo el cuerpo hasta llegar a la razón, pero claro al pasar por el oído se fundió con el rumrum del exterior, que rezaba el mismo mantra aleccionador.

En resumidas cuentas: tu matas a uno, pues te dan un ticket por 30 años que luego, como si Tamariz fuera Presidente de Prisiones, baraja, corta y se quedan en 18 años. Pues bien, en virtud de una condena al tal Parot, se decidió que todas las penas sumaran con el fin de que no fuera igual matar a uno que a 20, así las condenas se elevaron de 30/18 años a 1000 incluso.

Así lo que a priori parece “justo” fue una cagada monumental, ya que se aplicó con carácter retroactivo, esto es, que condenas ya juzgadas o por juzgar, pero de hechos cometidos con anterioridad a la ley, se les aplicó la mencionada doctrina.

Ahora el Tribunal Internacional de Derechos Humanos, ha dictado, como es lógico, no que sea ilegal la doctrina, si su aplicación a hechos anteriores a su puesta en funcionamiento. Ellos no juzgan nuestra mierda de leyes, ni a quien se las aplicamos, sino si las aplicamos legalmente.

Esto da lugar a dos vertientes, la de los familiares de los presos que dan botes de alegría, ya que algunos tienen que salir “ya” a la calle y tienen que ser indemnizados por el Estado, esto es, por nosotros, por el tiempo que han pasado “de más” en prisión.

Y por otra parte los familiares de la victimas y las victimas supervivientes, no solo de terrorismo, también de violaciones, asesinatos económicos, secuestros, etc.

El problema que se plantea no es baladí:
¿Qué harías tú si fueras victima o familiar de las victimas?
¿Qué harías tú si fueras el terrorista o el asesino confeso?

En puridad alguien que ha matado, por el motivo que sea, y esta probado que lo ha hecho, (no como los últimos juicios “populares” donde a un “tolili” y con cuatro pruebas le echan 40 años), moralmente, seria él quien se tendría que negar a salir de la cárcel, si realmente está arrepentido, ya que si no lo esta, cabe la posibilidad que si el aire cambia pueda volver a matar.

La civilización lleva a erradicar prácticas como la pena de muerte, con lo cual estoy de acuerdo, creo más en la cadena perpetua con trabajos forzados, cuyos salarios reviertan en las victimas, ya que si se le ha privado de la vida al menos debe resarcir a los suyos, y esto no es mío lo hacen todas las tribus, bastante más civilizados que nosotros.


Pero todo esto sería justo y de ley, en un país de justicia y ley, igual para todos. Es decir que todo el mundo fuera a juicio con abogados de oficio, a los que se les sortearan los casos y que cada uno abonara al estado en función de sus ingresos y posesiones. Con lo cual abogados estrellas no pondrían en la calle a asesinos declarados y abogados basura ayudaran a meter en el trullo a pobres infelices, que ni pasaban por el lugar de los hechos.

No hace falta que cuente como funciona la justicia y a quien favorece……………………………….

Yo personalmente ruego, a quien se pueda rogar, que nunca me suceda un hecho por el cual pierda a un ser querido, ya sea a manos de un terrorista, ladrón, asesino, violador, secuestrador, político o especulador financiero.

Seré un bárbaro, pero seré un bárbaro de paciencia infinita, esperare su “injusta” libertad, mediré sus salidas, sus entradas, su día a día, en suma y al final acabaré con su vida.

Lo siento soy mortal y nada de lo mortal me es ajeno.

lunes, 21 de octubre de 2013

SIEMPRE LA REALIDAD SUPERA LA FICCION.........................

Dice el acerbo popular, que AVE que vuela a la cazuela. Pero desgraciadamente no todas las AVES vuelan, o mejor dicho hay algun@s AVES, que pueden ser sexadas en ambas direcciones, (para eso están los sexadores de AVES, complejo negocio en un mundo intersexuela).

Pero como siempre, perdiéndome, me desvío del fin del “corto” del día. Muchos de vosotros ya sabréis que me refiero a otro tipo de AVE, esta vez de alta velocidad, como su nombre indica.

Hace unos días, quizás meses, que el tiempo “vuela” (bonito giro ¡eh!), uno de ellos se desbocó y se elevó sobre si mismo, no es que lo hiciera voluntariamente, lo hizo por una concatenación de hechos, a saber: falta de atención, ahorro en infraestructuras, comisiones encubiertas en las expropiaciones de terrenos, que deberían haber sido utilizadas para su discurrir, pegado al suelo, que es lo suyo. Y como siempre despreocupación, incompetencia y latrocinio político, que demuestra una vez más la calaña que regularmente elegimos en las urnas.

Es curioso pensar que antes las urnas eran solo cinerarias, eran las que se utilizaban para meter las cenizas del difunto y llenar un campo, que así se llama “campo de urnas”, básicamente eran como nuestros cementerios, pero con advocaciones a otras deidades y no articuladas como campo santo, si no de descanso. De ahí vienen los Celtas, que son caracterizados así, por ser su rito de inhumación el descrito, “el campo de urnas con incineración”.

Bueno después de perderme otra vez, (pero de alguna forma tengo que mostrar todos los conocimientos que adquiero, merced a la lectura, ¡si coño abrir un libro y entender lo que se dice dentro!), volvamos al vuelo de nuestro AVE, que ha necesitado casi cien urnas para recoger los despojos de las entrañas de esta extraña especie, no hecha para volar y por las causas que acabamos de expresar.

Resultado: comparecencias, de RENFE, de ADIF y de la Ministra, donde no se ha aclarado nada y se han echado la culpa todos, solo falta que les echen las culpas a los muertos, (en virtud de comprar el billete), que ya no pueden comparecer, a no ser que esperemos al hipotético juicio final.

Con todos estos sucesos se han cambiado las medidas de seguridad para que no vuelva a ocurrir, jajajajaja.

Es inútil no se dan cuenta que lo que hay que cambiar es la moral de quien gestiona todo lo público, que por publico no es gratis.

Pero vamos al meollo, sin obviar lo anterior. A partir de ahora estas mentes pensantes, por recalcar una función de la que carecen, han desarrollado un nuevo estatuto u organigrama de funciones y ¿qué ha salido de ahí?: (Y aviso no es chiste), esto es, que los camareros que presten sus servicios en el AVE a nivel nacional, deberán dominar: castellano, catalán, eusquera, gallego, francés y portugués, si además transitan por esos andurriales.

Y yo me pregunto, ¿Cuántos idiomas domina un presidente del gobierno, y sus asesores, y un ministro, y sus asesores, y un presidente de comunidad autónoma y sus asesores, y una alcaldesa, pongamos que hablo de Madrid, y sus asesores…………………………….

A mi la verdad es que la cultura me parece bien, pero ¿a nadie se le ha ocurrido que estos camareros deberían también dominar el Arameo, idioma de Jesús y S. Pedro, que al fin o al cabo es el que recibe últimamente más clientes procedentes del AVE, y San Pedro es quien les va a recibir en la estación de llegada?

Buenos días y buena suerte……………. Si subes en tren.

viernes, 11 de octubre de 2013

Recuerda, la vida sale a tu encuentro...............................

Nadie sabe, a ciencia cierta, que en la vida, casi todo está dispuesto. No quiere decir que esté bien ni mal dispuesto, solo que está dispuesto.

Puedes dar vueltas y vueltas, intentando encontrar algo que no te está destinado y no lo encontrarás. Y puedes no dar ni una sola vuelta y encontrártelo de cara.

Pero claro en la vida siempre hay y habrá imponderables…………………….

“Ella salía todas las mañanas, casi a la misma hora.
El también.

Vivian cerca aunque, sus caminos, nunca se cruzaban, llevaban años buscándose, sin encontrarse. Como decíamos arriba no hay que darle vueltas, estas te buscan solas”

Y llego el día, los relojes de la ciudad, quizás por un milagro del azar, se sincronizaron, el viento se paro para no enturbiar el discurrir de las manillas temporales, los pájaros se agruparon para observar el acontecimiento, los mendigos dejaron de recoger cartones, las viejas de sacudir alfombras y el municipal dejo de poner multas.

Al fondo de la calle venia ella, fresca, recién duchada y perfumada, con el sol maquillándole la cara y dándole, a sus pasos, armonía.

No era alta, ni baja, gorda, ni flaca, rubia, ni morena, era eso, especial dentro de su común aspecto. Solo tenía un anhelo compartir la vida con él. Y es que él era como ella imaginaba, como ella deseaba, aunque claro, ella, no lo sabia.

En dirección contraria, venia él, igualmente adecentado con aroma de higiene matutina completa y con un anhelo parejo al de ella.

Tampoco era ni alto, ni bajo, ni gordo, ni delgado, no era ni rubio, ni moreno, esto último dado su escaso pelo, pero era también especial, dentro de su común aspecto.

Estaban destinados a encontrarse, porque también él la deseaba a ella, solo a ella, aunque tampoco, él, lo sabia.

Los metros iban sustrayéndose a medida que el paso de ambos les llevaba a los brazos del otro, después de un combate de miradas que hiciera sangrar sus corazones.

Aún con los relojes parados el tiempo iba corriendo, como ellos, a favor del encuentro.

Ya solo quedan unos pasos, una vida juntos, a unos pasos y como un disparo que activa los relojes, los pájaros alzan el vuelo, los mendigos se retiran, las viejas torturan de nuevo alfombras, y el municipal vuelve a sancionar transgresiones.

¿Qué ha podido pasar, para que la magia que iba a unir, sin querer, pero queriendo, a dos almas errantes a compartir su destino, se haya roto?


Retrocedamos para dilucidar tan infausto acontecimiento, tres metros separaban a ambos cuerpos, para que sus hombros se rozaran, sus ojos se anidaran, sus pasos sus detuvieran, sus cuerpos se desearan………………

Primero sonó el móvil de ella, adicta a redes sociales y demás zarandajas, un “guasas” del Groupon le anunciaba: “! Celulitis fuera!, 50% de dto. Llama ¡Ya!”

A la vez sonó otro móvil, era, como ya habréis adivinado, el de él, ¡Jazztell te regala un jamón si traes un amigo con nosotros, NO PIERDAS LA OPORTUNIDAD!


El mundo siguió girando, pero ya sin ellos, sus móviles sonando, hicieron que nunca se conocieran.

Morajela, manda “Tuiter, faceboc, guasas” y el móvil a tomar por el culo, la vida va pasando, casi siempre a tu lado y en tu contra, no espera,…………………… si tu no la estas esperando.

lunes, 7 de octubre de 2013

PODEIS, PODEMOS SER EL PROXIMO

Se llamaba………………..!Vaya usted a saber como se llamaba!, ¿qué más da un nombre, qué más da una edad, qué más da una procedencia?

Esto, no obstante, si es importante. Si se hubiera llamado Gates, Putin, Obama o incluso Rajoy, hoy seguiría en el ranking de los cómicos más celebrados del universo, verbigracia, dadas las cantidades de chorradas y gilipoyeces que pueden echar, mejor excretar, por sus bocas. Pero ellos son americanos, rusos e incluso españoles.

Pero si eres Polaco, lo tienes jodido, da igual que seas ciudadano de un espacio común, lo llaman comunitario, da igual.

Ya sé que algunos pensarán que me estoy convirtiendo en el CASO, periódico que semanalmente, - y a la vez que los sifones, (mi padre tomaba vino con sifón, especie de soda hispánica, que así disimulaba la mala cantidad del vino y encima cundía más, y el carbón en invierno y el hielo en verano-, le traía a mi madre del quiosco.

Era un semanal donde venían recogidos todos los crímenes horrendos que se cometían y los sucesos que más entretenían a los/las lector@s de barrio, téngase en cuenta que el resto de noticias estaban censuradas.

Pues bien, el Polaco en cuestión, murió con treinta kilos, no con treinta millones de euros o pesetas, murió con 30 kilos de peso y en una cola de comedor de beneficencia, postrado en un banco, del que no tuvo fuerzas ni para levantarse, ni siquiera su alma, creo que pudiera ascender, no hay poder divino que pueda levantar lo intangible, ni lo valorable, cuando no lo ha sido ni en vida.

Este Polaco, había sido dado de alta, momentos antes, del Hospital de la Seguridad Social de Sevilla, ¿por qué?, pues ¡coño! porque estaba curado y estaba tan curado, tan magro diría yo, que podía haber sido cubierto de sal y colgado en un secadero, para en unos meses ponerse a la venta. Solo magro cubría sus huesos.

¿Que queréis que os diga, que ha sido un error, que la gente es buena, que todo ha sido la ley Mato?, que como su propia nombre indica, es eso.

No puedo decir nada, pero cada día, día tras día, veo menos cielo, veo menos azul, veo menos pájaros, y no veo a casi ninguna persona. Solo animales, olisqueándose el culo, en busca de despojos, que hace tiempo ni siquiera hubiéramos considerado.

Antes era el cuento del sabio que iba recogiendo lo que otro sabio, tan pobre como él, iba tirando; ahora no hay cuentos: tanto pesas, tanto vives, pero con treinta kilos ni ataúd.

Ójala no descanses en paz y te aparezcas, todas las noches, a la panda de hijos de puta que te han llevado a ser un espectro cuando aún te quedaba tanta vida.

Buenos días y buena suerte…………………….podéis, podemos ser el próximo.

viernes, 4 de octubre de 2013

CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

La madera está podrida, y el mar en un inverso drenaje sutil va filtrándose, poco a poco y encharcando el fondo de la patera, donde madres negras, de raza, de sudor, de miedo, de dolor y de muerte, recogen, con prontitud, sus escasas pertenencias y las de sus hijos, pequeños embriones de fugados de un mundo injusto y subterráneo. Del que no tendrían que haber salido nunca, ellos no lo saben pero ya deberían estar enterrados, aunque siguen vivos.


¿Vivos? Están muertos y ellos lo saben.


Mientras los más fuertes obligan a los más débiles a dejar los sitios más elevados, creen que estar más cerca del cielo, más cerca de su dios, les salvará en esta vida. ¿Vida?


No, a esto no se le puede llamar vida.


Mientras el capitán, llámale marinero al mando o mandado del dueño de las tablas, que no se puede hablar de barca, intenta dirigir al grupo hacia la costa.


Pero el mar como en una selección natural, el más fuerte vive, el más débil muere, agota todas sus posibilidades.


Un grupo de los más fuertes decide hacer fuego en cubierta, para ser vistos, ¿vistos por quien?, han pasado dos barcos o quizás tres, podían haber pasado un millar, y han seguido de largo, nadie quiere quinientos negros en su barco, nadie quiere pobres, nadie quiere indigentes, ¡nadie!


La sinrazón se extiende, los fuertes se imponen, el fuego ya reina en cubierta, quemando tripulantes y el fondo de la lancha, a la que hay que nombrar de alguna manera.


Y llega el fin irremediable, los débiles caen al mar los primeros, seguramente empujados por los más fuertes, caen mujeres negras y niños negros y se hunden mientras bracean intentando asirse a un pedazo de vida. Quizás los de arriba, incluso, les hunden con los remos para quitar lastre al transporte, que no se ya como llamarle.


Ven como se hunden con los brazos extendidos y los ojos desorbitados, mientras que lo último que escuchan es el llorar de sus hijos, de sus hermanos menores, nada importa, solo la supervivencia.


Solo quedan poco más de cien, eran quinientos, el resto comida de peces, una mujer llora en el puerto mientras van desembarcando, ¿Por qué llora? ¡Más agua no por favor!, no debe llorar, debe matar a todos los responsables de esta matanza endógena y exógena, en una purificación que ejemplifique la degeneración a la que hemos llegado.


Mientras “el de blanco”, como siempre, clama vergüenza, ¡saco de harina!, que grita en la distancia pero no acude a abofetear a los responsables, él solo es un ungido.


Ungido por un Dios que aunque fue capaz de andar sobre las aguas, al parecer, no quiere que nadie más lo haga. ¿Tendrá burbuja inmobiliaria en el cielo y quiere ocupar pisos, a costa de cada vez más muertos?


A saber, los caminos del señor son insondables, y a la vez insalvables, para ellos que han muerto y para mí, que no los entiendo.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Ciencia ficción lingüistica.

Y llegaron ellos con sus naves, con sus lanzaderas, todos revestidos de acero y muerte o cualquier otra aleación, desconocida para las pobres armas de un ejercito de desfile, un ejercito de subvención, que solo se justificaba así mismo, adquiriendo armas de ultima generación a cargo de los presupuestos de sanidad, educación, asistencia social y demás zarandajas, que dirían ellos, y que en puridad ellos mismos sabían que no servían para defender el suelo patrio, si para cobrar comisiones.

Ese suelo patrio cada vez más diezmado y quemado por lanzadores de fotones, que arrasan todo a su paso, con un ligero pero más profundo olor, que cada día mostraba el número de animales y personas muertas.

Mientras, el gobierno del país, que estaba formado por varios gobiernos independientes, dando que cada uno defendía sus fronteras, como reyes de taifas antiguos, que creían que defendiendo la parte defendían el todo.

Se planteó, eliminar estas fronteras y formar un mando único, regido, por supuesto, por la flor y nata de cada uno de los territorios, que formaban ese antiguo país que respondió al nombre de Hispania y que ahora se fragmentaba.

No obstante llegaron a un acuerdo, las divisiones catalanas, mallorquinas y valencianas al mando del General Pullerols, las Gallegas al mando del general Salgueiro, las madrileñas al mando del general Hilarión y la andaluza y extremeña, por un extraño acuerdo, a cargo del General Montoya-Pizarro.

Desde el mando central, presidido por Hilarión, se cursaron ordenes a cada una de las divisiones, con el fin de crear una pinza en la costa mediterránea, que echara al mar a la fuerza invasora, en una guerra de guerrillas, de bombas, muerte y sangre, donde se pondría en disposición, de todas y cada una, de las divisiones, las armas de nueva generación que enviaba la OTAN. Quien observaba ladinamente el curso de los acontecimientos tomándonos como terreno de prueba.

Pero como era de suponer, surgió el problema, por parte de las divisiones con diferenciaciones lingüísticas, preexistentes del pasado, se exigió que estas órdenes fueran traducidas y dadas en las lenguas de origen de cada una de los gobiernos instaurados, no aceptándose el idioma común por todos conocido.

Todavía se oyen las risas de los extraterrestres, en sus naves y lanzaderas espaciales, arrasando los territorios con y sin diferenciaciones lingüísticas.

Hoy todos prisiones, todos de la misma cadena y siguiendo instrucciones en una sola lengua, la lengua de los invasores

¡Y mira que es difícil el Klingong!

martes, 24 de septiembre de 2013

COMO UN REPLICANTE

Me siento como un replicante, acuclillado en una terraza de un Shangai de decorado, mientras la lluvia, persistente, acuchilla mis mejillas, enfrente todos vosotros que me miráis incrédulos y con miedo a conocer lo que he visto y he sentido, miedo a sentiros culpables en vuestra muelle existencia que creéis eterna.

Yo, me siento consciente de mi naturaleza replicante, se que he tenido un principio perdido en la niebla del subconsciente, hasta es posible que no haya nacido por métodos naturales, siempre y cuando se considere que nacer puede ser natural. Conozco mi datación precedente, no la futurible. Pero he visto tantas cosas……………………..

No me refiero a la explosión de Orión, ni a las puertas de Tanhauser, me refiero a cosas vistas en este mundo, que nos ha tocado pisar y por el que me empeño en deambular.

Así, he visto, viejos colgados de contenedores, con medio cuerpo dentro y pataleando en el aire como payasos, para conseguir el impulso suficiente y así, asir lo depositado en el fondo de la basura.
He visto pueblos tan destrozados, que vosotros los hubierais considerado abandonados, pero por los que se escurrían, de esquina en esquina, figuras tan negras que hablaban de un África tropical, más que de una Europa del Sur. He visto desaparecer la carretera en el interior de estos pueblos, (la Unión Europea, valga la redundancia, paga el asfalto de los tramos entre pueblos, no del interior de los mismos), tarea a priori de la administración local. ¿Qué administración local? Para administrar debe de haber algo, allí, como la ausencia de carretera, la nada.

He visto grandes montañas y profundos valles tapizados de verde, que recuerdan a una suiza del sur, deshabitados como los mismos pueblos, pero en los que se localizan estaciones de esquí para otros, iguales pero diferentes.

No obstante también he visto ciudades, bellas ciudades, con un toque florentino, con un toque portugués, pero con un zarpazo de pobreza que hace de los recuerdos pesadillas. Ciudades donde conviven, negros agitanados huidos de las aldeas fantasma, con viejos que patalean en contenedores y potentados con automóviles de producto interior bruto y más caballos de los necesarios para enfrentar al general Custer.

He vivido una fiesta con una docena de personas y solo dos kilos de pollo, compartiendo un mundo donde los viejos son trasladados, por voluntad propia, al semisótano, para que el heredero de la familia habite en los áticos, algo que él mismo repetirá, posteriormente, para que su vástago se haga cargo del piso por él antes ocupado. En una transición inacabable y pactada en la que los jóvenes disfrutan de los mejores habitats en contraposición a los viejos, que descienden a la bodega como en una sucesión, que del semisótano les llevará a la fosa.

Todo sin envidias, sin recelos, es una cadena que solo la cultura puede romper, pero donde la cultura es sometida a controles insalvables, en incontables pasos de montaña, con el fin de que no llegue a posarse sobre ellos.

He visto alegría en sus ojos cuando en su mesa hay comida y bebida. Son tremendamente hospitalarios, aún yendo contra sus normas fundamentalistas de la familia, del papel de la mujer, o del papel de los ancianos. Quizás no entienden nuestro mundo pero lo comprenden y al igual que ellos no intentan cambiar el nuestro, ellos no quieren que el suyo cambie.

He visto un hombre, que un cementerio me ha obsequiado con pastas y un bocadillo, que extraía cuidadosamente de una raída caja, en la que había decenas, ofreciendo una porción igual a todo el que en el recinto se encontrará. Era su forma de ayudar a su mujer y su hijo, recién fallecidos, a llegar a su cielo ortodoxo.

He desayunado con contrabandistas y traficantes, que se han elevado sobre el resto y son los que llenan los contenedores de basura para pataleo de viejos ávidos de comida. Controlan férreamente la estructura, es su supervivencia y hacen y deshacen a su antojo.

He visto despilfarrar dinero, he visto la ausencia de este. Pero también he visto darlo todo por la familia y volver a casa con las manos vacías, aunque en el fondo no aprueben tu comportamiento en la vida.

He visto como es más importante, para muchos, parecer que ser, pero en eso ya estaba enseñado.

He visto bilitronas, que allí las cervezas son el doble, he visto correr la raquia, que es un aguardiente para olvidar y seguir andando, he visto una comida que empieza a las dos de la tarde y termina a las diez de la noche, todo ello con una conversación interminable, en un mundo donde lo social no ha muerto y la manada tampoco, aunque sea famélica y olvidada.

He visto esquelas en todas las puertas, con la foto del difunto y un gran lazo negro encima, que recuerda más a un sujetador de viuda que a un crespón de dolor. Nunca se quitan de la casa, se van acumulando uno sobre otro, es una forma de recordar y homenajear al que ya no está, ¿dolor o tradición? Ambas cosas seguramente.

He visto hospitales donde no te admiten si no te lleva una ambulancia y donde debes ser agresivo para que un médico te atienda, quizás he visto mi futuro, vuestro futuro. He visto otros hospitales, más capitalinos, donde te atienden en menos de una hora, con ecografía, radiografía y análisis incluidos, pero donde el médico te pide que no menciones tu condición de viajero, ya que la cartilla internacional, según su criterio no sirve y al recibir diagnóstico, te comenta, suavemente, que las pruebas son gratis, pero que la consulta son 25 euros, a repartir entre él y la enfermera. Piensas que es indignante, que con los recursos de un estado dos personas se saquen un sobre sueldo, pero luego piensas que sin él, el sobre sueldo no llegaría a sueldo que les permitiera vivir.

He visto mauselos antiguos, de una civilización perdida, Tracios los llaman ellos, pero estimo que ni siquiera esos restos fueron suyos, todo indica que son reutilizados de civilizaciones anteriores de más poder y capacitación.

He visto ciudades tapadas por la tierra y por el tiempo, donde hoy saqueadores hacen su modo de vida, surtiendo a las mafias locales e internaciones de piezas al precio que estos últimos marcan, con la fuerza de sus puños, ni siquiera los saqueadores pueden considerarse delincuentes, más bien victimas de los de siempre.

He visto lo estúpido que es Faccebok y Twiter, comparado con todo lo que he visto, donde denunciamos a diario aquello que nos sirven para ser denunciado, cuando lo que hay que hacer no es mirar, es ver y ver que quizás otro mundo es posible pero desgraciadamente no en esta galaxia.

Cómo el replicante, siento que tengo que seguir viendo, aprendiendo, pero estoy encerrado y mi tiempo se acaba, tengo que seguir contando, denunciando, pero para ello necesito libertad de movimientos. Algo hoy por hoy imposible, desde esta cómoda mazmorra, donde los días siguen a los siguientes y solo el consuelo del amor, el cariño, la escritura y la lectura me mantienen.

Quizás si un día cesa la lluvia, que me ha dejado el corazón aterido, escribiré con más detalle estas Crónicas Búlgaras.